martes 30 de junio de 2009

LUNES

No puedo dormir...y la culpa la tiene Charly (de nuevo).

viernes 8 de mayo de 2009

We´ll always have La Llajta

Vos tenés la culpa, si...vos y tus reacciones intempestivas, esos planes impredecibles a los que pocas veces me puedo negar. Yo mansamente me dejo llevar por la espontaneidad con mucho agrado.

Subimos a la flota…cada kilómetro que avanza voy olvidándome de “todo” lo que estorba, consciente de mi ignorancia tus ojos me invitan a perderme y lo hago sin mucho esfuerzo.

“Prometiste no dormirte”, me decís y empezamos a platicar de todo y de nada mientras lucho contra mis ojos desvelados que quieren rebelarse, el brillo de los tuyos los anima, luego viene la música y la singular lista de reproducción que hicimos, mas plática…confesiones, secretos y risas en cantidades industriales.

Cochabamba llegó y la recorrimos intensamente, entre tus adorables ocurrencias y mis recurrentes bobadas, el popular teleférico, el Cristo al que me dio fatiga subir, la vuelta olímpica para llegar al parque que quedaba a unas cuadras, mi desastrosa demostración de pump it up” con nuestro encantador guía y mi curiosidad saciada al mostrarme que “no sabes bailar”….cuantos momentos y nosotros sin cámara (d’ouch!). Luego los recorridos intensos se trasladaron a lugares mucho más placenteros y tibios.

Y si, ahora estoy haciendo berrinche, zapateo y hago pucheros, me quede con ganas de más y eso es a lo que quiero apostar. Fue una increíble travesía con exquisita compañía…mejor festejo de cumpleaños no pude tener, si...fue todo tan perfecto...que casi me quedo.

Vos tenés la culpa de que ahora este en consciente estado de levitación.

PD: Tengo 25 años y no conozco ninguna canción de Hanna Montana, ni Jonas Brothers, ni Tokio Hotel., eso es bueno o malo? me estoy perdiendo de algo? Qué pensarán de nosotros en Japón? Huh?

lunes 26 de enero de 2009

En francés...todo es más romántico

De pronto me arrinconó contra la pared, mirándome fijamente con sus ojos pequeñitos...se acercó a mis labios y susurró bajito:

“Je te tue, coupé en morceaux, méfiez-vous dans une boîte et assurez-vous que vous serez toujours avec moi”

Embelesada pregunte: "¿Qué significa?"

"Quiero matarte, cortarte en pedacitos, guardarte en una cajita y asegurarme de que siempre vas a estar conmigo", respondió con la mirada llena de lujuria...

Me tiene tan pero tan loca que sólo atiné a contestar: Bueno....

no es más que un hasta luego....

"El vuelo a Madrid está cerrando"

-Chau!

Rápida, apresurada, sin discursos ni palabras demás, como te dije Conejudo...las escenas dramáticas las dejamos para tus películas.

Te quiero muchísimo Hermanodiabólico, gracias por los recuerdos, hasta pronto :)



p.d: "No me dejes en la ausenciaaaaaaaaaaa"

domingo 21 de diciembre de 2008

Odio los domingos...

Tan sosos, hogareños, resacudos, el Testigo de Jehová tocando la puerta, el familiar que viene de visita y no sabés que charlarle, la molesta sensación de que todo va transcurriendo demasiado lento...

"Un día de estos voy hacer que adorés los domingos..."

Ojalá...

martes 18 de noviembre de 2008

TIEMPO

“Lo fácil de vivir en Santa Cruz es que cualquier calle te lleva al centro”, le dije una vez a mi querido Silpanchito en una de sus visitas a nuestra ciudad.

Recordé eso hoy, cuando llegué sin ningún problema al Casco viejo, en línea recta, desde el trabajo, caminar…caminar, ir cambiando la música del iPod, autos, semáforos, estudiantes colgando de los colectivos…el movimiento de las 7 de la noche.

Y no…caminar no es algo que me fascine, pero a veces me es necesario; el random de la música viene acompañado de muchas imágenes y recuerdos: risas, fiestas, conversaciones, amigos, besos, viajes, sofás ajenos, bromas, locuras, mi habitación, amaneceres, piel, sudor, resaca, resaca y más resaca.

La música sigue…y de pronto:

Me gusta estar al lado del camino
fumando el humo mientras todo pasa
Me gusta abrir los ojos y estar vivo
Tener que vérmelas con la resaca
entonces navegar se hace preciso
en barcos que se estrellen en la nada
Vivir atormentado de sentido, creo que esta, sí,
esta es la parte mas pesada.

Se recuerda todo, un resumen inmediato de lo que más me afectó y marcó en determinadas épocas de mi vida, al fin y al cabo siempre termino aceptando, reconociendo y aprendiendo algo nuevo en cada experiencia, con eso tengo bastante… es la recompensa de lo vivido.

Y entonces al terminar de pasear por los recuerdos…sonrío.


...No es bueno nunca hacerse de enemigos
que no estén a la altura del conflicto

jueves 16 de octubre de 2008

EXTRACTO II


Cuerdas

Mi padre tenía una guitarra, muy vieja y con pésimo sonido, aunque no recuerdo haberlo visto tocándola alguna vez.

De repente un día cayó sola del sitio donde estaba, el cuerpo se abrió y las cuerdas se soltaron, mi madre trató de hacerla componer, tal vez por nostalgia, pero no soltó esa guitarra, sobrevivió tres mudanzas hasta que cumplí 12 años.

La curiosidad por aprender a tocarla me invadió, obviamente no llevaba ese triste instrumento a otra parte que no fuese la sala de mi casa, "K" me enseñó un poquito de esto, Lucho (le debo un post) un poquito de lo otro, el resto fue simple observación.

La suerte de que en mi colegio hubiera un conjunto de música ayudó, admiraba a Leo, tocaba genial, veía sus manos, un poco regordetas, y los dedos pequeños… me parecía curioso, porque las manos de los guitarristas que conocí siempre eran delgadas y largas. Cuando él se graduó llegué a ser primera guitarra, su puesto, pero sólo toque dos veces en público. Me aterraba presentarme, sólo tocaba y toco con amigos íntimos.

La vieja guitarra desapareció, nunca pregunte que hicieron con ella, seguramente mi hermano mayor la desechó, pero prefiero pensar que esta en algún depósito, llena de polvo y con ese boquete en el cuerpo.

Compraron una nueva cuando a mi hermano menor le entró el capricho de aprender, le enseñé las notas, sólo aprendió Do mayor. A la semana fue reemplazada por su nueva distracción (el playstation).

Me adueñé de ella, desempolvé mis antiguas canciones y empecé de nuevo. Igual que manejar bicicleta, tocar guitarra no se olvida.

Aunque es más presentable que la guitarra de mi padre, tampoco sale de mi casa, y aunque ya no estoy en un conjunto, sigo con esa fobia al público.

Como cuando V me sorprendió tocando, entró a la sala en silencio y yo me sonrojé.

- No sabía que tocabas.
- Hay muchas cosas que no sabés de mí.

Hace tiempo que no la uso, aunque sigue ahí, en mi dormitorio, con un poco de polvo y seguro con las cuerdas desafinadas. Olvidada por otras distracciones y trabajos, como una amante abandonada diciéndome… “Tócame T... tócame”.