miércoles, 13 de febrero de 2008

BRISA


Es curioso como tenés a tu alrededor personas que forman parte de tu cotidianidad, algunas veces no le das importancia, son parte de tu rutina. Así mismo, sin darnos cuenta, ellas nos convierten en testigos de su historia.

Como también es curioso, cuando de pronto te ves atrapado en el dolor ajeno, que ahora se vuelve propio, asombra sentir como duele…y descubrís que a pesar que aquello tan cotidiano y al parecer insignificante en tu vida, tenía su valor.

Se lo descubre tarde, se maldice, se putea, no lo aceptás, ni lo queres creer.

Finalmente, cuando viene la resignación, lo único que queda por decir (en mi caso) a lo que sea que controle este universo y/o el destino, es:

“Que hijo de puta sos a veces...”.


5 comentarios:

E dijo...

La rutina nos adormece y nos acostumbra a la idea de que nada extraordinario va a suceder. Y de repente pasa y uno se siente como mierda.
Decimne pesimista pero he aprendido que el que no espera nada no se decepcionada.
"Bienaventurados los que nada esperan, porque no seran decepcionados"
Saludos Poyin y gracias por el apoyo.

P.D a pesar de que a veces tenemos esos días de mierda, conviene recordar que incluso lo malo pasa, así que a juntar animos y un poco de paciencia.

nata dijo...

Y cuando acordás acabas extrañando a alguien q antes te sofocaba y molestaba tanto.

Las ironías de la vida.

Saludos =)

"Hello Stranger" dijo...

Creo que el dicho de "Las cosas se aprecian más cuando ya no se las tiene"

Me ha pasado con unas dos personas, que después de haber terminado la relación, querían volver. Pero bueno, las cosas que pasan y q siempre pasarán.

Sludoss

Anónimo dijo...

La verdad radical es la coexistencia de mí con el mundo.

utópico dijo...

que jodido es ser uno mismo... no crees????
despues de todo, uno tambien es humano... y si se deja absober por lo cotidiano... aunque no se percate, aun ocurren cosas alrededor....
seguir caminando... nada mas nos queda...
saludos LCTM!!!